Skip to main content

El talento senior de las personas mayores de 40 años: “son tesoros profesionales”

Por marzo 21, 2022junio 28th, 2022BLOG

Consultora y docente en competencias digitales, Raquel Roca analiza las tendencias del futuro del trabajo con precisión de cirujana. En su último libro, Silver surfers [LID editorial] reflexiona sobre el tesoro laboral que acumulan las generaciones mayores de 40 años -paradójicamente, los profesionales con más dificultades para encontrar su sitio en la nueva economía-. Con Raquel Roca exploramos las oportunidades que se abren para las personas con “talento de plata” y los desafíos que han de surfear.

Rocío Celis. Periodista y socióloga

Leyendo su libro he sabido que la esperanza de vida de las personas se incrementa cinco horas cada día. El padre de Internet, Vinton Cerf, dice que trabajaremos hasta los 90 años. ¿Cómo cree usted que nos afecta la longevidad desde el punto de vista laboral?

El hecho de que tengamos esta capacidad humana de alargar nuestra longevidad es una maravilla. La parte negativa viene desde la perspectiva demográfica por no haber tenido suficientes hijos. Esto nos convierte en el país más envejecido del mundo junto con Japón. Aquí es donde está el problema. Ya estamos teniendo una escasez muy fuerte de gente joven. Los sistemas de pensiones se concibieron basados, sobre todo, en la demografía en la que la parte más amplia de la pirámide de población estaba compuesta por los más jóvenes y la más estrecha por los mayores. Hoy, por primera vez en la historia, le estamos dando la vuelta a esta pirámide y estos sistemas se desmontan porque no se pueden sostener. Así que, efectivamente, nuestras carreras laborales se alargan en el tiempo. No sé si hasta los 90, pero yo pienso que hasta los 80 probablemente sí.

Sin embargo, las personas mayores de 40, 50 o 60 años están teniendo dificultades serias para poder alargar su carrera profesional.

Terriblemente es así. Es una incongruencia total -o un desconocimiento a nivel empresarial- respecto a la realidad demográfica que vivimos. Fíjate, la fuerza masiva laboral en la próxima década la encontraremos en las personas que tienen entre 50 y 55 años. Esto nos debería hacer cambiar los conceptos de ciertas prácticas que aún continúan en algunas compañías, y también otras prácticas relacionadas con nosotros mismos en aquellas personas que vamos siendo seniors. Esto tiene un nombre feo que hace alusión a una realidad fea: “edadismo”.

Que es…

Hacer discriminación por cuestión de edad y levantar barreras de invisibilidad a las personas por el hecho de tener ciertas edades. El colectivo que más dificultades tiene ahora para encontrar trabajo en España es el que está por encima de los 55 años. Esto es un poco por encima de los jóvenes, que por desgracia también tienen dificultades. Es muy difícil que quien se queda en el paro, cierra su empresa o cualquier otra circunstancia, vuelva a ser contratado. Por eso es importante cambiar nuestra mentalidad, mirar otras alternativas y que nosotros seamos generadores de empleo.

¿Por qué las empresas desaprovechan el talento senior?

Hay una parte que tiene que ver con prejuzgar o asociar injustamente ciertos comportamientos y actitudes a una edad, del mismo modo que se hace con el género o la cultura. Por ejemplo, los conceptos de innovación y agilidad -que hoy necesita cualquier empresa- se han asociado a la juventud. Se piensa que solamente las personas jóvenes pueden aportar dinamismo, digitalización o la capacidad para innovar, cuando esto no es para nada cierto. Hace años hubo denuncias masivas porque famosas compañías tecnológicas de Palo Alto en California no hacían contrataciones y en sus plantillas prácticamente no había personas mayores de 30 años. Esta es una de las causas.

¿Alguna más?

Por otro lado, estamos poniendo el arco de la vida en función de cómo antaño decidieron la mejor edad de jubilación. Así que todavía mantenemos un corte mental que no tiene sentido respecto a que todo empieza a acabarse a partir de los 65 -ahora 67 años-. De manera que empezamos a dejar fuera a las personas que se van acercando a ese teórico final de vida laboral. Esto no se sostiene, no solo porque no podamos hacerlo económicamente, sino porque las personas no queremos. Con 60 años se está en un momento álgido y maravilloso a todos los niveles.

 

“Las empresas tienen que establecer políticas de age management para incluir a los colectivos senior”

 

¿Y por qué les interesa a las empresas contar con profesionales senior?

Hablamos de ‘silver surfers’ para referirnos al “talento de plata”, es decir, las personas que llevan mucho tiempo de experiencia laboral. Esa mochila es impagable. Hay muchos beneficios asociados a la experiencia de vida profesional relacionados con habilidades cognitivas, relacionales, de gestión de personas, conocimiento del cliente, conocimiento de la propia empresa…, que solo se ganan con años de experiencia. Si, además, este talento senior está actualizado en metodologías de trabajo, ha adquirido las competencias digitales adecuadas, etc., entonces lo que tenemos son realmente tesoros profesionales. Yo creo que este es el valor en el que hay que caer en la cuenta. Y luego, porque tampoco nos va a quedar otra, demográficamente hablando tenemos la escasez de gente joven.

¿Cuál sería entonces la tarea que deben abordar las compañías?

Establecer claramente políticas de age management. Tomar conciencia de que hay que ser amigable con la edad y cambiar un montón de cosas que se hacen mal. El edadismo es la primera discriminación que hay en las compañías por encima de la de género y cultura. De ahí que haya que establecer unas estrategias claras para cambiar todo el proceso, desde el momento de contratación hasta el momento de desvinculación de las personas. Es muy heavy cómo las estamos desvinculando y lo mal que se hace. Todo el proceso: desarrollo de carrera, espacios de trabajo, formación…, tiene que cambiar para una mayor inclusión de los colectivos senior.

¿Deberían dejar de preguntarnos la edad en los procesos de selección?

No. Nos debería dar igual la edad, el género, la cultura o la raza. Para mí, los famosos currículums ciegos son un fake. Con la propia narrativa de cómo te describes laboralmente hablando ya te voy a sacar la edad que tienes. Estamos en un momento en que lo que necesitamos es publicitarnos, generar una buena marca personal en la que se me vea y se me encuentre. Necesitamos un cambio de mentalidad para erradicar el edadismo, no estos parches que no tienen sentido. De lo que se trata es de que me importe el valor que puedes aportar. Soy más partidaria de hacer un trabajo más radical, un trabajo emocional y de mindset en las empresas.

Nos ha dicho que otra parte de la responsabilidad del cambio de mentalidad es de cada persona senior. ¿Cuáles son los obstáculos que tenemos que surfear?

Vivimos en una sociedad en la que apartamos a los mayores. A las personas más mayores las llevamos apartando desde hace décadas a todos los niveles y eso cala. Las hemos dejado sin voz e invisibilizadas en vez de hacer como en otras culturas, o incluso nosotros mismos antaño cuando considerábamos que las personas más mayores tenían una sabiduría y había un respeto diferente. Hemos hecho todo lo contrario y lo estamos experimentando. Lo que pasa es que hemos bajado esta invisibilidad hasta unas edades aberrantes porque con 40, 50 o 60 años esto es muy duro. Y como señalaba, hemos estado clasificando el arco de la vida profesional en función de la edad de jubilación y encima somos un país que hacemos prejubilaciones -creo que el único del mundo que las hace-. Ahí tenemos un problemón. Nos hemos acostumbrado a pensar que una persona con 55 o 60 años es mayor para trabajar. Es una cuestión que para nada conecta con la realidad fisiológica, intelectual o emocional de esa edad, sino que es una especie de statu quo asociado a la jubilación.

 

“El momento de reinventarse o reactivarse es ahora, da igual la edad que tengamos”

 

¿Qué tiene que hacer un profesional maduro para poner en valor su talento?

Lo primero es dejar de depender de externos. A nadie le importa tanto nuestra carrera como a nosotros mismos. Venimos de haber sido demasiado dependientes de las empresas o de que nos cuidara el Estado. Creo que tenemos que coger las riendas de nuestro futuro profesional con más interés que en otras ocasiones. Tenemos que cambiar nuestro concepto del trabajo porque no podemos esperar que nos ocurran cosas similares a las que vivimos, eso ya no va a suceder. Estamos en un cambio brutal de paradigma laboral. Las contrataciones cada vez son más pequeñas, tenemos que pensar en trabajos por proyectos, por colaboración. Desarrollar una mentalidad emprendedora, que no significa necesariamente emprender, pero sí tener la capacidad de ser buscavidas. Utilizar la digitalización a nuestro favor. Es ese concepto del “nomadismo” del que hablo en el libro.

Nómadas del conocimiento…

Esto mismo. Esas competencias que nos hacen solventes, independientes, autogestores de nuestro tiempo o productividad. Ya no entramos en la necesidad de estar buscando empleo, sino de ser generadores de empleo: trabajar la marca personal, entender la flexibilidad mental, adaptabilidad a un entorno que es muy incierto y va a seguir siéndolo.

Superadas algunas edades parece que estamos más centrados en el futuro que en el presente, ¿no?

Es un error. Es verdad que cuanto más mayores nos hacemos, el tiempo se acelera más y da la sensación de que todo pasa más rápido. Cada vez conocemos más técnicas como el mindfulness o la presencia activa que son vitales. El momento de reinventarte o reactivarte es ahora, da igual la edad que tengamos. Si tenemos esta conciencia de presente a la vez que estratégicamente miramos al futuro -pensiones, ahorros… este tipo de cosas que obviamente tenemos que seguir planificando-, cambiaría bastante la historia. Creo que se nos olvida que tenemos un maravilloso presente ahora que es el tiempo que vivimos. Mañana ya veremos, hay tanta incertidumbre que tenemos que concederle menos importancia.

¿Cuál es el secreto del éxito de los silver surfers?

Como en casi todo, la confianza en uno mismo. No minimizarnos por la edad, no atender a estos prejuicios y sobre todo dejar de vivir en función de un arco de la vida que se ha quedado totalmente obsoleto. Me gusta decir que si me dan el carné de jubilación para viajar gratis en el metro, voy a montar un pollo (risas). No me hagas sentir mayor cuando tengo todas las capacidades cognitivas para no necesitar esas ayudas que, a veces, psicológicamente nos envejecen sin querer. El secreto del éxito está dentro de uno mismo y básicamente es disfrutar y desear hacer todo aquello que deseamos hacer en el momento presente. Aunque también es cierto que tenemos que dejarnos ayudar porque no lo controlamos todo. Desde esa humildad -nadie lo sabe todo y sí nos conviene actualizarnos y seguir aprendiendo- tenemos un montón de opciones a nuestro alrededor para sentirnos arropados en los procesos que necesitemos.

13 Comentarios

  • Alba dice:

    Excelente!!! En Colombia la esperanza de vida para el cálculo de una pensión es de 82 años, es decir que más de 25 años vamos a estar sentadas esperando que pasen los años, cuando tenemos toda la sabiduría y camino profesional recorrido? He sido partidaria de la actualización organizacional ingresando nuevos talentos jóvenes, pero el mix con la sabiduría de la experiencia es el que realmente logra resultados sorprendentes, no son excluyentes la juventud y la experiencia, es complementariedad.

  • Verónica Margarita Sandoval Torres dice:

    Hola! q buen artículo!! me conecto con él, soy de México, tengo 53 y totalmente relegada laboralmente por la edad, acá no he leído alguna reflexión asi, pues la población joven es mayor. Coincido: tengo mucha experiencia, conozco como funcionan las empresas, conozco la mejora contínua no soy contratable, tomo cursos de actualización, en tiempos de pandemia soy parte de la población «altamente vulnerable» y seria un gasto para la empress, aunque soy sana y cuido mucho mi salud fídica, mental y emocional. En México las personas arriba de 40 no contamos. Grato leer este artículo, deseo sea influencer para Empresarios Méxicanos y me motive a generar empleos…. gracias

  • Fabian Ledesma dice:

    saludos

    Excelente tema, es muy cierto cuando dices que la sociedad o empresas o gobierno nos empieza a dar prebendas porque llegamos a cierta edad. Todo lo contrario, se tiene s ganar de seguir adelante, de conocimiento, de experiencia, de sabiduría, de tranquilidad y seguridad.

    gracias por compartir

  • karen dice:

    El momento de reinventarte o reactivarte es ahora, da igual la edad que tengamos. Si tenemos esta conciencia de presente a la vez que estratégicamente miramos al futuro -pensiones, ahorros… este tipo de cosas que obviamente tenemos que seguir planificando-, cambiaría bastante la historia. Creo que se nos olvida que tenemos un maravilloso presente ahora que es el tiempo que vivimos. Mañana ya veremos, hay tanta incertidumbre que tenemos que concederle menos importancia. Excelente.

    El edadismo es aterrador!! y nos espera a todos. Empecemos a cambiarlo ahora!

    KS

  • Juan Carlos dice:

    Felicitaciones por el articulo….coincido totalmente con lo expresado en el mismo.
    El tema seria poder exteriorizarlo y que el entorno que uno tiene lo pueda apreciar y aprovechar.
    Saludo Cordial!!

  • Juan Manuel B dice:

    Excelente artículo, es la realidad actual y futura de muchas personas; las personas que toman esas desiciones en las empresas no saben el daño que le hacen al ser y a sus familias que por muchos años fueron y serán hinchas y fanaticos de dichas compañías.

  • Arturo Hernández dice:

    Excelente enfoque, concuerdo con todo. Sin embargo la realidad es que las empresas y las reclutadores no han descubierto ese tesoro, creo que en parte les da temor el tema, no les interesa entrar en el segmento Silver Surfers y prefieren quedarse en la zona de confort, Deberían ser más objetivas y aprovechar las tendencias de la nueva era una nueva LONGEVIDAD.

  • Julián Tobias Angarita Acosta dice:

    Para mí, un hombre de 53 años con 30 años de vida laboral, viendo la situación actual de la humanidad, sigo convencido y cada día más refuerzo la importancia tanto de la madurez como de la juventud, y más allá y más importante: la unión y trabajo conjunto de maduros y jóvenes.
    Las tendencias organizacionales actuales que nos deben llevar a una transformación cultural, con herramientas como transformación digital y el desarrollo y aplicación de las metodologías ágiles que iniciaron en los años ’80, también hacen que personas maduras y jóvenes nos unamos para mejorarnos a nosotros mismos y a nuestros entornos, y podamos buscar unidos un futuro viable con continuidad de crecimiento y desarrollo.

  • maria dice:

    Excelente nota.
    Vengo pensando bastante en el tema porque llevo desde enero 17 postulaciones, muy bien elegidas, y no he logrado ni una sola entrevista laboral.
    Tengo 50 años y un perfil profesional que me podría posicionar como una candidata muy deseable.
    Pero, cómo gestionar cuando ahora el primero filtro lo hace un algoritmo que ya está seteado para que los candidatos de ciertas edades quedemos eliminados de primera?
    Por más que mi narrativa laboral sea estratégica y mi experiencia me avale, no es nada simple avanzar.
    Sumamente frustrante.

  • claudia navarro dice:

    excelente artículo cierto , trabajé en una transnacional en México prácticamente 20 años, cuando cumplí 40 , empezaron a decirme que ya estaba en el límite de edad para ciertos puestos etc. después , empecé a quedar entre los más grandes de edad mientras Rh , me decía a mi y a otros que porque no nos habíamos ido de ahí o buscado oportunidades afuera, después empecé a ver que aún teniendo y demostrando muchas habilidades y teniendo las ventas más importantes , se devaluaba y denostaba mi opinión y empezaban a brincarme aún teniendo un puesto gerencial , y esto afianzado y avalado por Rh y puestos más altos. finalmente antes de llegar a los 20 años faltando 2 meses y para la opción de prejubilación me liquidaron , así también ya había pasado con otras personas. Sin embargo hasta agradezco , ya que otra empresa me acogió enseguida con otra optica del trabajo de gente de más de 50 y además he emprendido acciones que antes no tenía tiempo y estoy estudiando una 2a carrera.
    saludos y animo¡¡

  • Ana Maltés dice:

    Muchas gracias por este artículo. Me siento plenamente identificada con el concepto de Silver Surfer. Soy funcionaria de carrera y a los 57 decidí tomarme una excedencia… pero no para jubilarme, sino para emprender mi propio negocio como coach e instructora de mindfulness. Casi un año después, me siento satisfecha de la decisión. No tengo background tecnológico, pero he sido capaz, con formación y guía , de crear mi propia página web. Mi mentalidad y mi mundo van cambiando cada día. Y me siento totalmente preparada para seguir adelante mientras mis capacidades cognitivas y mi salud me lo permitan. ¿El secreto? Los años me han dado una confianza en mi misma, un saber qué me gusta y qué quiero, y un bagaje que, lógicamente, no tenía de joven. Así que ¡a seguir surfeando!

  • José pablo dice:

    Y yo me preguntó si somos hombres con experiencia porque no nos contrata nadie yo tengo 58 para 59 he tenido tres empresas soy asesor informático mé dedico a instalación de sistemas y redes y no me contrata nadie explícamelo

Deja tu comentario